De esta forma, avanzará hoy el despacho del Presupuesto 2026, junto a la ley de inocencia fiscal. Ambas propuestas se sancionarían el viernes 26, para cerrar el período extraordinario convocado por el Ejecutivo hasta el martes 30 de diciembre.
Lo acontecido en Diputados con el Presupuesto 2026 y la distribución de los asientos en la Auditoría General de la Nación (AGN) sacudió con fuerza el ambiente en la Cámara alta. La tensión aumentó tanto que las comunicaciones estaban casi interrumpidas entre oficialismo y dialoguistas.
Bullrich fue urgentemente a la Casa Rosada. Al regresar, se impuso la calma y, en una cumbre que tuvo lugar en el bloque de la Unión Cívica Radical (UCR), se decidió firmar la reforma laboral, con algunos ajustes, y tomarse todo enero y los primeros días de febrero para afinar la iniciativa en cuestión.
Para consolidar este tema, La Libertad Avanza necesitaba que, en cada caso, hubiera un mínimo de nueve legisladores dispuestos, es decir, la mitad más uno. Por lo tanto, el Gobierno requirió cuatro de los siete “dialoguistas” para que se unieran a sus cinco.
Este resultado se alcanzó ayer luego de varias jornadas de debate. El interbloque de distintas corrientes justicialistas, encabezado por José Mayans, expresó su conformidad con el desenlace y volvió a reclamar una representación proporcional en la conformación de las comisiones. Se presenta un panorama parecido al de finales de 2023, aunque omitiendo la dinámica de mayorías estrictas que el kirchnerismo ejerció durante años sin buscar consensos.
Lo acontecido en Diputados con el Presupuesto 2026 y la distribución de los asientos en la Auditoría General de la Nación (AGN) sacudió con fuerza el ambiente en la Cámara alta. La tensión aumentó tanto que las comunicaciones estaban casi interrumpidas entre oficialismo y dialoguistas.
Bullrich fue urgentemente a la Casa Rosada. Al regresar, se impuso la calma y, en una cumbre que tuvo lugar en el bloque de la Unión Cívica Radical (UCR), se decidió firmar la reforma laboral, con algunos ajustes, y tomarse todo enero y los primeros días de febrero para afinar la iniciativa en cuestión.
Para consolidar este tema, La Libertad Avanza necesitaba que, en cada caso, hubiera un mínimo de nueve legisladores dispuestos, es decir, la mitad más uno. Por lo tanto, el Gobierno requirió cuatro de los siete “dialoguistas” para que se unieran a sus cinco.
Este resultado se alcanzó ayer luego de varias jornadas de debate. El interbloque de distintas corrientes justicialistas, encabezado por José Mayans, expresó su conformidad con el desenlace y volvió a reclamar una representación proporcional en la conformación de las comisiones. Se presenta un panorama parecido al de finales de 2023, aunque omitiendo la dinámica de mayorías estrictas que el kirchnerismo ejerció durante años sin buscar consensos.

