La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca expresó que estas medidas fragmentaban al sector agricopecuario. Al mismo tiempo, destacó que estos regímenes representaban una barrera para la consolidación de políticas más eficaces y alineadas con las prioridades actuales del desarrollo agropecuario.
Lo que manifestaron desde nación es que la idea fue cambiar estas políticas, ya que quiere esquemas de fomento más integrales, flexibles y orientados a resultados. Para revertir estas políticas, la secretaría anunció la concreción de líneas de créditos y financiamiento desde el sector privado y aclaró que no se debe recurrir a esquemas de subsidios públicos.
“El mencionado régimen no generó impacto en el incremento de las existencias ovinas, dado que desde la aprobación de la ley hasta la actualidad hubo una disminución del stock de 13.029.000 cabezas en el 2001 a 11.967.429 en el 2025”, explicó el comunicado.

