Según el Banco Central, la medida busca consolidar la desaceleración inflacionaria, que en 2024 fue de 117,8%, por debajo del 211,4% registrado el año anterior. Sería el primer retoque al esquema de crawling peg desde que fue implementado luego de la devaluación de principio de mandato de Javier Milei.
La interpretación del Gobierno es que el ritmo al que se movía el dólar ya se había convertido en un factor inercial antes que un ancla para bajar el ritmo de aumento del precio de los bienes, que son los más influidos por el tipo de cambio.
Según la diferentes explicaciones que se brindan en los despachos oficiales, reducir el ritmo de devaluación permitirá alinear el tipo de cambio con un contexto de menor presión inflacionaria.

