Las negociaciones, buscan avances más sustanciales que la primera ronda del 16 de mayo, que solo logró un acuerdo para el intercambio de prisioneros a gran escala.
Ucrania reivindicó haber causado daños por 7.000 millones de dólares en el asalto coordinado con drones, mientras Rusia reportó haber derribado 162 drones ucranianos durante la noche, principalmente en las regiones fronterizas de Kursk y Bélgorod.
Ambas partes permanecen con posiciones irreconciliables: Ucrania exige un “alto el fuego completo e incondicional” y el retorno de prisioneros y niños deportados, mientras Rusia presenta un “memorándum” con condiciones que incluyen la renuncia ucraniana a ingresar a la OTAN y la entrega de cinco regiones anexadas.
Vladimir Putin, continúa rechazando el repetido pedido del presidente ucraniano, Volodimir Zelensky de mantener una reunión directa entre pares.

